No importa qué tan lento vayas, mientras no te detengas.
Confucio
Emprender suele ser un aprendizaje doloroso, pero tiene esos momentos de miel y dulzura que hacen que valga la pena cada gota de sudor, cada lágrima, cada palabra que te juzga sin saber por lo que estás pasando.
No sé en que momento de tu emprendimiento te encuentras, pero las malas rachas llegan en cualquier punto, incluso, en la cúspide, en la cima del éxito. Te hablo desde mi experiencia, te digo lo anterior por que hay momentos en que no encontramos la manera de salir adelante, de superar nuestra mala racha, esos días en que no completas para pagar la nómina o para comprar material, pagar tus gastos, salir de vacaciones con tu familia o darte un merecido descanso. Tienes que seguir de pié, trabajando duro para sobrevivir un día más.
Llegas incluso a odiarte un poco, a detestar a esos motivadores que te dicen que no te rindas, que sí puedes, que lo vas a lograr mientras piensas: “…si pues tú ya lo lograste, yo no sé cómo ni por dónde o cuando…” , o bien: “…¡puras patrañas! la realidad es distinta, la vida es injusta!…”
Poco más menos o mucho más, esos pensamientos nos atormentan día a día en los momentos más difíciles de nuestra existencia cuando de emprender y administrar un negocio se trata. ¿Qué carajos estamos haciendo mal?
Te comparto 5 claves importantes para el buen desarrollo de tu negocio.
- PLANEACIÓN, METAS Y OBJETIVOS. La mayoría emprendemos con metas y objetivos poco claros, y sobre todo, sin una adecuada planeación. Es verdad que ni aún planeando las cosas salen como uno espera, pero ¿en qué estuvo la falla? La planeación no es para fallar, es para seguir un proceso donde vamos a establecer metas y objetivos reales y medibles en el periodo de un año, divido quizá en bimestres, semestres, etc., Sirve también para recordarnos cual es el propósito principal de nuestro negocio, conseguir las metas establecidas y los objetivos trazados, no sólo para anotar un objetivo como ganar suficiente o mucho dinero, vender X cantidad de productos o servicios, sino también para administrar a nuestros clientes, atenderlos, cuidarlos y provocarlos a comprar más. Muchos emprendedores sólo establecen metas de ingresos, se olvidan de objetivos más importantes que le dan aún más ingresos a un negocio que sólo establecer metas de venta: el buen manejo del personal de la empresa, tenerlo bien preparado y en constante aprendizaje, superación, motivación, etc., y por otra parte: la atención al cliente, consolidar la fidelidad a nuestra marca. Es verdad que nada en si garantiza el éxito, pero ampliar tu plan de negocio en base al cuidado de los pequeños detalles que harán de tu marca una empresa dónde el cliente tenga muchas ganas de volver a comprar u ordenar algo, donde se sienta por lo menos cómodo de estar ahí por que se le atiende con pasión y esmero.
- ORDEN Y DISCIPLINA. No hay mucho que decir de estas dos palabras clave para todo tipo de emprendimiento. Ordena tus ideas, ordena tu oficina, ordena tus objetivos, organiza tus propósitos y metas. A veces en la búsqueda de vender más y obtener más ingresos nos “ampliamos” a vender o hacer cosas nuevas para intentar aprovechar otros mercados cuando aún ni siquiera tenemos en claro cual es el nuestro, lo cual denota una falta de disciplina. Invertimos en nuevas herramientas o materiales, adquirimos mercancia distinta e incluso intentamos cambiar la imagen de nuestra marca, todo con el fin de alcanzar una rebanada del pastel, perdemos entonces el orden. Sólo tienes que tener orden en tus procesos de producción o de venta, quizá disciplinar tus actividades diarias, darle el valor que merece a cada actividad, su tiempo y horario. Otras veces perdemos mucho tiempo en ciertas actividades que nos disminuyen en productividad o nos hacen perder capital. Arregla las fugas de tiempo y dinero, organiza tu producción o tu sistema de ventas o ambos.
- ADMINISTRACIÓN E INVERSIÓN DE LAS FINANZAS DE LA EMPRESA. Sin duda todo un reto. Es quizá uno de los puntos más importantes de toda empresa, negocio o emprendimiento. Puedes tener falta de planeación, algunas metas no tan claras, poco orden y poca disciplina, pero si no tienes ventas es muy difícil mantenerse, es casi imposible seguir adelante. Habrá quienes aún con deficiencias en los 2 primeros puntos, sean estupendos administradores financieros y eso sea suficiente para alcanzar el éxito, aunque tarde o temprano esos débiles pilares llegan a tumbar todo el proyecto por exitoso que sea en sus ingresos. ¿Qué hacer para mejorar nuestras finanzas? A mi me han funcionado 2 cosas para salir de una mala racha económica: ofrecer mi producto más rezagado a precio bruto o con un atractivo descuento, promuevo la venta de medio mayoreo o mayoreo. Meto algunas piezas nuevas dentro de la promoción y se va junto con lo rezagado. Otra opción es salir a ofrecer mi producto o servicio, te encuentras una gran cantidad de negocios que requieren servicios que no les han sido realizados, o bien, negocios que podrían revender tu producto a un precio aceptable de venta al público. A veces ganamos poco, pero es mejor algo que nada. No te harás rico vendiendo caro, sino realizando alianzas, conociendo nuevos clientes donde pueden surgir alianzas importantes en corto y mediano plazo de tu empresa. También deberás disminuir en lo posible tus gastos, tus egresos, optimizar tus procesos, aumentar la productividad, conseguir mejores proveedores que ayuden a un proceso de venta más eficiente, rápido y lucrativo.
- GENERAR PRECIOS DE VENTA CORRECTAMENTE. Hay una forma básica para asignar precio a tu producto o servicio. Empecemos por servicios. Por lo general la prestación de servicios se cobra de 2 formas: por hora y por evento o paquete. Éste último está igualmente basado por hora promedio que se le asigna a una tarea, por lo que terminamos calculando nuestra tarifa por hora. ¿Cómo saber cuanto cobrar por hora? Lo que debemos hacer y no hacemos: investigar a la competencia: cuánto cobran ellos por el mismo servicio, qué tan satisfechos quedan sus clientes por ése servicio y/o atención, características generales que ofrecen en su servicio. Haz un cálculo promedio de lo que cobran por evento o tarea, luego cuántas horas dedican a ése servicio y sacarás entonces el promedio por hora. Si no tienes mucha competencia podrás asignar una tarifa alta o por arriba de la competencia, para ello deberás ofrecer un plus que tu competencia no ofrece a sus clientes. Identifica para quienes ofrecerás ése servicio: clase baja, media, alta o exclusiva. A las 2 últimas podrás agregar entre un 15 y un 30% adicional de tu cobro por hora, especialmente si vas a trasladarte a varios kilómetros y también por que requieren mucho mejor calidad en sus peticiones de servicio, tanto en material como mano de obra. Mientras en la venta de productos también se puede calcular el cobro por hora (sólo si tú lo produces) o simplemente por costo. Si tú produces calculas el costo de un producto de la forma siguiente: Material: cobras por lo general un 10% del costo total del material que adquiriste para la elaboración, si te costó un total de $300 pesos, cobrarás $30 por pieza. A ello le agregas $10 por uso de herramientas y/o maquinaria, nos darán $40 por pieza, le agregas el 30% de mano de obra si son varias piezas, o entre el 70 y 100% si es una sola pieza. Multiplicas el porcentaje por los 40 pesos. Si es una pieza y calculas que a ése cliente puedes cobrarle el 70%, serían 40 x .70 = $28. Ése sería el costo de mano de obra, por lo que llegamos a $68 pesos. Luego agregamos nuestra ganancia, ese porcentaje deberás calcularlo según lo que quisieras ganar por día, según tus necesidades. Por regla general es el 100% del costo neto: $68 x 100% = $68 + $68= $136. Éste sería el precio bruto, aún sin impuestos ni agregar posible porcentaje por renta, nómina, ISR, entre otros.
- FIDELIDAD. Fidelidad hacia tu empresa, a tu marca, pero también debes ser leal contigo mismo, no escatimar costos o esfuerzos por seguir ofreciendo calidad, distinción, atención destacada, entre otros. Por supuesto, siempre y cuando tengas un equilibro entre lo que ganas y lo que te puede costar mantener la línea de siempre de todos los años. Mi consejo es tener un estricto control de tus ingresos y egresos y respetar siempre un porcentaje asignado a tal gasto, como por ejemplo mantener la fidelidad de tus clientes mediante ciertos beneficios que significan un costo para tu empresa. No por que tengas ingresos constantes y abundantes tengas que excederte de tus proporciones o presupuesto asignado. En todo caso cuando tengas excedentes en ingresos invierte ése dinero en otros rubros fuera de tu negocio, como en fondos mutuos o inversiones a plazo fijo que te generen un rendimiento decoroso. Volviendo a la fidelidad, mantener a tus clientes y sobre todo a muy buenos clientes le dará a tu empresa una venta segura constante todo el año, o al menos en largos periodos de bonanza. Hay que trabajar de forma inteligente éste tema ya que en la actualidad es muy fácil perder fidelidad de nuestros clientes, son cada vez más especiales y pueden cambiar de decisión fácilmente si alguien les ofrece algo extra a lo que nosotros le ofrecemos.
El tema puede ser mucho más extenso, te invito a leer más al respecto pero tema x tema, un tema a la vez donde profundices al respecto para que te vuelvas un experto o experta en cualquier tema al respecto.
