He buscado en docenas de libros la respuesta de ésta pregunta. La hice genérica por que tu situación especifica puede ser distinta de la mía y de algún otro lector que nos encontró por aqui.

Cada autor tiene su propia respuesta en base a sus experiencias y en como ellos resolvieron X situación complicada en algún momento o varios de ellos en su vida.

Pero también leo y escucho a budistas, religiosos, cristianos, evangélicos, yoguis, científicos y otros especialistas y sabios del ayer y del ahora. Para mi no hay religión buena o mala, mucho menos ideologías equivocadas, no en esta etapa de mi vida luego de que satanicé a muchos y muchas, me burlé e incluso insulté en mi juventud llena de un ego sobre exaltado.

La solución a resolver un problema o situación complicada es muy simple: ¿Se puede resolver dicha situación? ¿esta en mis manos la solución? Si tu respuesta es si en ambas preguntas, entonces: TOMA ACCIÓN. El principal gran obstáculo de las situaciones complicadas son nuestros pensamientos: miedo, vergüenza, prejuicios, ignorancia, inacción.

Suele pasar que tenemos miedo a fracasar, a equivocarnos, a ser juzgados si fallamos. Nadie nos enseño en nuestra infancia o juventud que equivocarnos es como formar y fortalecer un músculo, el cual en nuestra adultez servirá precisamente para superar cualquier adversidad sin temor a nada.

También pasa que ignoramos cuan capaces podemos ser. Un infancia llena de palabras como: “tu no hagas eso”, “tu no puedes hacerlo”, “como crees que tu vas a lograrlo”, “eso es para otro tipo de gente, no para ti”, etc., etc….seguro recordarás tu infancia o juventud. Perdona si tienes recuerdos negativos, pero si ya tienes cierta madurez, sabes que eso ya quedo en el pasado y has perdonado, si aun no lo has sanado, es hora de ir con un profesional pues ahi puede estar el ancla que te hunde en la mediocridad, el dolor, la incapacidad, los constantes errores que lastiman a otros u otras, etc.

Es dificil transitar por nuestro pasado y no traer algún recuerdo doloroso. Es mas difícil aun no haberlo superado, no saber que eso nos esta haciendo daño a la vez que dañamos a otros. Un infierno pues. Si estas en una situación asi, insisto, debes ir con un profesional que te ayude a encontrar eso que te hace daño. Adicionalmente te recomiendo acercarte a un pastor, un cura, o alguien que domine la Biblia. No es para que te vuelvas un religioso, en absoluto, a menos que si te guste serlo. La idea es que todos ellos aportan algo en lo que quizá no estés de acuerdo en ese momento, pero con el tiempo iras embonando esos puntos de vista con conocimientos científicos y con sabiduría espiritual.

Si por ahora se te hace imposible ir con algún religioso, te sugiero entonces tomes algunas clases de Reiki, Meditación, Yoga, Espiritualidad, Constelaciones familiares, entre otras actividades que si o si te irán llevando hacia tu sanación, pero también hacia un crecimiento pleno como ser humano, por arriba de la media.

Si, la solución esta dentro de uno mismo, en la manera de resolver nuestros propias costumbres emocionales, mismas que pueden provocar pensamientos negativos, tóxicos, recurrentes, basados en el pasado y basados en la química que produce en nuestro cuerpo dichas emociones, resurgen en cuanto se encuentra en esa situación de estrés.

El cuerpo es una maquina perfecta, tiene conocimiento propio, sabe cuando estamos enojados, felices, alegres, contentos, tristes, dolidos, etc., por lo que químicamente se prepara para esas emociones y se mantiene en ese estado. La clave aqui es que nuestro cuerpo no sabe si tu emocionalidad esta producida por un evento real o solo sucede en tus pensamientos, sea cual fuere, se activa toda la química y se pone en estado de alerta, de relajación, de paz o locura si es necesario en caso de.

Es decir, nuestros pensamientos activan nuestra química corporal, los músculos son los receptores: se estresan o se relajan y mandan al cerebro químicos de estrés o de felicidad, según sea lo que estemos experimentando en ese momento, real o en pensamientos. Esos químicos activan en nuestro cerebro recuerdos de felicidad o de odio, malestar, enojo, impaciencia, etc…por lo que la mente manda mas electricidad a los músculos y nervios para que estén en estado máximo de alerta.

Como puedes ver, es un perfecto circulo vicioso, para bien o para mal. No es necesario que “me alejo de mis familiares por que son tóxicos”….basta con mencionar eso para que tu cuerpo “recuerde” que eso amerita encender la alarma de “peligro”, y comenzamos entonces a echar pestes, malos recuerdos, etc…..Nos produce placer, pero nos hace mas daño de lo que pudiéramos imaginar.